Integración de la cadena de valor: ¿qué es?
La integración de la cadena de valor es una estrategia que consiste en fusionar las etapas de la cadena de suministro (desde las materias primas hasta el cliente final) mediante fusiones, asociaciones o tecnologías, con el fin de aumentar el control, la eficiencia y el valor añadido. Abarca la integración vertical (hacia atrás/hacia adelante), horizontal o equilibrada, lo que reduce los costes de transacción y los riesgos externos. En la industria alimentaria, integra a los productores de materias primas, los procesadores y los distribuidores, mejorando la trazabilidad y minimizando las pérdidas.
Preguntas más frecuentes
¿Qué tipos de integración de la cadena de valor distinguimos?
- Hacia atrás: adquisición de proveedores de materias primas (por ejemplo, plantaciones de cacao).
- Hacia adelante: control de la distribución y la venta al por menor.
- Horizontal: fusiones con competidores en la misma etapa.
- Sostenible: ESG en toda la cadena.
Ventajas para la industria alimentaria
La integración permite responder más rápidamente a las fluctuaciones de los precios de las materias primas, mejorar la coordinación FIFO y reducir el desperdicio de alimentos mediante sistemas informáticos y normas de calidad comunes.
Ejemplo: clústeres agroalimentarios que conectan a los productores locales con los distribuidores.
Retos de la integración de la cadena de valor
Asimetría de poder entre los eslabones (por ejemplo, minoristas frente a productores), altos costes de fusión y necesidad de digitalización (ERP, blockchain) para lograr una visibilidad completa.